La consistencia de los premios en los concursos

En el mundo del vino existen multitud de concursos donde las bodegas acuden pagando cantidades bastante importantes, que pueden llegar hasta los 500 € por vino en alguno de los concursos más prestigiosos. Sin embargo, no todos los concursos son iguales. Realmente solo hay un puñado de ellos que sean realmente reconocidos: Decanter, el Concurso Mundial de Bruselas, el International Wine Challenge, IWSC, International Wine Contest, Bacchus, Mundus Vini, Vinalies, Vinitaly, San Francisco y New York International Wine Competition son los principales de esta pequeña lista y, como comentamos, un oro en uno de estos concursos suele favorecer las ventas y el precio al que se producen.
Pero ocurre que con frecuencia un vino que ha obtenido un oro en un concurso no obtiene ningún premio en otro, lo que nos lleva a pensar cuál puede ser realmente la validez de estos premios. A esa pregunta trató de responder Robert T. Hodgson en un artículo publicado en el Journal of Wine Economics en 2008. Tras dar a catar varias veces el mismo vino a ciegas a los jueces de un conocido concurso regional en California (Sacramento), encontró que las cualidades intrínsecas del vino eran de lejos el factor más importante, pero que en un 50% de los casos la variabilidad en las puntuaciones se podía explicar además por otros factores como el propio juez o la discusión que suele darse entre estos.
Es decir, que los concursos tienen utilidad pero no siempre son infalibles.

Premio “Commended Award” para nuestro CLM5 en el IWC

Nuestro CLM5, un tempranillo con cinco meses de barrica, acaba de obtener el premio Commended Award en el concurso más prestigioso del mundo, el IWC británico. Se trata de un vino equilibrado en el que se combina a la perfección la juventud del tempranillo con los aromas terciarios de la madera. La nariz es profunda e intensa, destacando los aportes del roble americano de tres años donde ha envejecido, y en boca es complejo, redondo y con un recuerdo largo y agradable.

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¿Qué puede hacer una bodega pequeña para vender más?

En una investigación de hace unos años se trató de responder a esta pregunta que nos hacemos muchas veces los pequeños vinicultores que nos encontramos fuera de las regiones, escasas, de alto prestigio. La conclusión es que casi lo único que se puede hacer es tratar de posicionarse bien en los concursos. Ahora, que solo hay unos pocos concursos que sean realmente prestigiosos (IWC, Bruselas, Bacchus, Vinitaly, San Francisco…). Los autores lo expresan de manera tajante en un párrafo demoledor que echa por tierra las pretensiones de muchos vendedores de humo que tratan de vivir de bodegueros haciéndoles creer que con un esfuerzo de marketing apropiado (llevado evidentemente por ellos) conseguirán posicionar sus vinos en el mercado: “From a managerial point of view, this research shows the great difficulty small brands produced in unknown wine regions face in marketing their wine. The addition of a gold medal or equivalent recognition for these wineries may be the only short-term measure to increase sales.”. Poco más hay que añadir, salvo que si Vd. no está técnicamente muy dotado para elaborar vinos más vale que no se meta en el negocio.

Premios y ventas

Más sobre los beneficios para la salud del consumo moderado de vino

El consumo moderado de vino contribuye a la reducción del riesgo de accidente cardiovascular de forma significativa, existiendo al respecto una amplia literatura científica. En un artículo de 2012 se describe cómo el alcohol por sí mismo y consumido de forma moderada (12.5 a 25 g/día, equivalente a 100 a 200 ml de vino) es importante, pero que en el caso del vino tinto se produce un efecto de sinergia con los polifenoles de modo que el beneficio cardiovascular se incrementa de forma muy significativa.

Protección vino

La genética de las levaduras del vino como reflejo de la historia humana

El equipo del profesor Legras, del Instituto de Salud de la Viña y de Calidad del Vino, en Colmar (Francia) han hecho un interesante estudio de la variabilidad genética de Saccharomyces cervisiae en 54 lugares del mundo, incluyendo cepas de la cerveza, el pan, el vino y el sake. Han encontrado que una parte de la variabilidad corresponde a la domesticación de las levaduras, y que, en el caso del vino, se puede datar el origen del vino en Oriente Medio, en la zona de Mesopotamia (actual Irak) hacia el 8 a 10.000 A.C. Los análisis sugieren que tanto la especie (Vitis vinifera) como las levaduras (que portaban las plantas) siguieron dos rutas de difusión por Europa: la primera siguiendo el curso del Danubio y la segunda a orillas del Mediterráneo. En la imagen podemos ver el árbol genealógico de las diferentes levaduras.

Arbol genealógico